Turismo mundial se frena, mientras RD acelera y abre nuevas oportunidades económicas
El escenario internacional ha estado condicionado por las tensiones en Medio Oriente, mayores costos energéticos, inflación y dificultades que han afectado las conexiones aéreas y el costo de viajar, (fuente externa).
Santo Domingo.– El turismo internacional enfrenta un escenario de menor crecimiento durante 2026, marcado por las tensiones geopolíticas, el aumento de los precios del petróleo, la inflación y el encarecimiento de los viajes. Sin embargo, República Dominicana está mostrando un comportamiento diferente al promedio mundial, consolidando al turismo como uno de los principales motores de su economía.
De acuerdo con el más reciente Barómetro Mundial del Turismo de ONU Turismo, las llegadas internacionales crecieron apenas 0.4 % durante el primer semestre de 2026, hasta alcanzar unos 690 millones de viajeros. El resultado refleja una pérdida de dinamismo después de que las llegadas aumentaran 2 % durante el primer trimestre y disminuyeran 1 % en el segundo.
El escenario internacional ha estado condicionado por las tensiones en Medio Oriente, mayores costos energéticos, inflación y dificultades que han afectado las conexiones aéreas y el costo de viajar.
RD crece muy por encima del turismo mundial
En este contexto internacional, República Dominicana registró un comportamiento particularmente dinámico.
Durante enero-junio de 2026, el país recibió 6,616,671 visitantes, cifra récord para un primer semestre y equivalente a un incremento de 7.7 % respecto al mismo período de 2025 y de 11 % frente a 2024.
Del total, 4,963,542 llegaron por vía aérea y 1,653,129 fueron cruceristas, confirmando la importancia tanto del turismo aéreo como del segmento de cruceros para la actividad turística nacional.
Este desempeño coloca a República Dominicana en una posición relevante dentro del escenario turístico internacional, precisamente en un momento en que el crecimiento global está perdiendo fuerza.
Una oportunidad para captar mayor inversión y divisas
La diferencia entre el modesto crecimiento mundial y el dinamismo dominicano representa una oportunidad para continuar fortaleciendo la posición del país como destino turístico del Caribe.
El comportamiento del turismo también está vinculado a la generación de divisas, empleos, actividad comercial y nuevas inversiones en hoteles, aeropuertos, transporte, gastronomía, entretenimiento, bienes raíces y otros servicios relacionados con los visitantes.
Los datos de inversión extranjera directa refuerzan esta perspectiva. Durante el primer semestre de 2026, República Dominicana captó US$3,276.5 millones, el mayor monto registrado para un período enero-junio, con un crecimiento interanual de 7.7 %.
Dentro de esa inversión, el turismo representó el 20.1 %, convirtiéndose en uno de los principales sectores receptores de capital extranjero, junto con energía, desarrollo inmobiliario y minería.
El desafío: aprovechar la ventaja mientras cambia el mercado mundial
El contexto internacional también plantea retos para República Dominicana. El incremento de los combustibles y de los costos de transporte puede afectar las tarifas aéreas, las operaciones turísticas y el gasto de los viajeros.
Además, las tensiones geopolíticas pueden modificar los patrones internacionales de viaje y generar cambios en la demanda hacia diferentes regiones.
Precisamente por ello, el desempeño dominicano abre espacio para fortalecer la promoción internacional, diversificar mercados emisores, ampliar la conectividad aérea, impulsar nuevos destinos y mejorar la oferta turística, aprovechando la estabilidad relativa que actualmente presenta el país frente a un escenario internacional más complejo.
Turismo: una pieza estratégica para la economía dominicana
El contraste resulta significativo: mientras el turismo mundial prácticamente se estanca, República Dominicana mantiene un crecimiento de visitantes muy superior al promedio internacional.
Esta diferencia puede convertirse en una ventaja para la economía nacional si se traduce en mayor inversión, generación de empleos, expansión de la oferta hotelera, incremento del consumo turístico y desarrollo de nuevos polos.
El reto consiste en transformar este momento favorable en crecimiento sostenible y de mayor impacto económico, fortaleciendo la competitividad de República Dominicana y ampliando los beneficios del turismo hacia más comunidades y sectores productivos.
En un mundo donde los viajes enfrentan mayores costos e incertidumbre, RD está demostrando que todavía existe espacio para crecer, atraer visitantes e inversiones y consolidar al turismo como uno de los grandes pilares de su economía.
