¡Punta Cana está en riesgo! Exigen frenar el desorden urbano que amenaza el principal destino turístico de RD

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Articulo de Quitero Cedeno acerca de playa Puntacana

La advertencia es formulada por el periodista y especialista en turismo Manuel Quiterio Cedeño, quien plantea la necesidad de actuar con urgencia para evitar que el desarrollo desordenado termine afectando el territorio, los servicios, la infraestructura, (fuente externa).

PUNTA CANA, República Dominicana.– El acelerado crecimiento urbano y turístico de Verón-Punta Cana está generando una creciente preocupación sobre el futuro de uno de los principales motores de la economía turística de República Dominicana y uno de los destinos más reconocidos del Caribe.

La advertencia es formulada por el periodista y especialista en turismo Manuel Quiterio Cedeño, quien plantea la necesidad de actuar con urgencia para evitar que el desarrollo desordenado termine afectando el territorio, los servicios, la infraestructura y, con ello, la imagen internacional de Punta Cana y de República Dominicana.

En su artículo de opinión publicado por Resumen Turismo, Cedeño sostiene que la discusión sobre la transformación de Verón-Punta Cana en municipio debe estar acompañada de una prioridad todavía mayor: la aprobación y aplicación inmediata de un Plan de Ordenamiento Territorial que permita organizar el crecimiento de la zona.

Punta Cana, un motor fundamental de la economía dominicana

El planteamiento adquiere especial relevancia por el peso económico que tiene Punta Cana para La Altagracia y para todo el país.

Verón-Punta Cana pasó de ser una comunidad de apoyo al desarrollo hotelero de la zona a convertirse en el centro de una de las áreas turísticas más importantes de República Dominicana. Su crecimiento también ha impulsado a Higüey, que funciona como una ciudad de residencia y servicios para una parte importante de los trabajadores que laboran en los hoteles y empresas turísticas de Punta Cana.

Cedeño destaca que la magnitud alcanzada por el desarrollo turístico ha convertido a la zona en un territorio estratégico para la economía nacional, por lo que cualquier deterioro de sus condiciones urbanísticas, ambientales o de infraestructura podría tener consecuencias que trasciendan La Altagracia y afecten la competitividad turística de República Dominicana.

El crecimiento sin planificación es la principal advertencia

Uno de los puntos centrales de la columna es el acelerado desarrollo inmobiliario que experimenta Verón-Punta Cana.

Según Cedeño, actualmente existen alrededor de 10,000 apartamentos en construcción, mientras que habría una cantidad similar de proyectos que, según su planteamiento, no cuentan con el debido orden o aprobación.

La preocupación no está dirigida al desarrollo turístico o inmobiliario en sí mismo, sino a que este crecimiento se produzca sin una planificación territorial capaz de garantizar que las nuevas construcciones estén acompañadas por los servicios, vías, agua potable, saneamiento y demás infraestructuras necesarias.

El autor advierte que permitir que el crecimiento continúe sin reglas claras puede terminar comprometiendo precisamente aquello que hizo de Punta Cana un destino turístico de referencia internacional.

Ordenamiento territorial: una necesidad urgente

Cedeño recuerda que existen antecedentes de iniciativas de planificación para Verón-Punta Cana, entre ellas un plan elaborado por el especialista en planificación turística Juan Lladó en 1993, y otro desarrollado por el reconocido profesional Cristóbal Valdez en 2001, posteriormente actualizado en 2003.

A estos antecedentes se suma un proceso más reciente de elaboración de un Plan de Ordenamiento Territorial con participación del Viceministerio de Planificación y Desarrollo del Ministerio de la Presidencia, dirigido por Domingo Matías. De acuerdo con el autor, esta propuesta ha sido discutida en diferentes espacios de la comunidad.

Para Cedeño, la aprobación del plan no debe depender de que Verón-Punta Cana continúe siendo distrito municipal o sea convertido en municipio.

El ordenamiento territorial, sostiene, es una prioridad en sí misma.

Agua, infraestructura y sostenibilidad están en juego

Uno de los aspectos más importantes de la advertencia es que la planificación territorial no constituye únicamente un asunto urbanístico.

Cedeño señala que, sin el ordenamiento correspondiente, tampoco podría avanzar adecuadamente la construcción del acueducto de Verón-Punta Cana, una infraestructura que considera urgente y que ya cuenta con financiamiento internacional aprobado.

Esto demuestra que el desafío de Punta Cana va mucho más allá de decidir dónde pueden construirse hoteles, apartamentos o proyectos inmobiliarios.

El futuro del destino depende de que su crecimiento esté acompañado por agua potable, saneamiento, movilidad, gestión de residuos, infraestructura pública, protección ambiental y planificación urbana.

Proteger Punta Cana es proteger la imagen turística de República Dominicana

Punta Cana funciona como una de las principales puertas de entrada de visitantes internacionales a República Dominicana. De hecho, datos publicados recientemente por Resumen Turismo indican que en septiembre de 2026 el Aeropuerto Internacional de Punta Cana recibió 300,426 turistas, equivalentes al 56 % de los visitantes que llegaron al país durante ese mes.

Esto explica por qué cualquier problema estructural que afecte al destino puede tener repercusiones nacionales.

La fortaleza turística de Punta Cana no depende únicamente de sus playas y hoteles. También está vinculada a la calidad de sus servicios, sus infraestructuras, su entorno natural, la organización urbana y la experiencia general que recibe el visitante.

Por eso, preservar el destino significa también proteger la marca turística de República Dominicana frente al mercado internacional.

El desafío: crecer sin destruir lo que hizo exitoso al destino

La advertencia planteada por Manuel Quiterio Cedeño no cuestiona la importancia del desarrollo turístico de Punta Cana. Por el contrario, parte precisamente de su enorme valor para la economía dominicana.

El desafío consiste en lograr que la expansión inmobiliaria y turística se produzca de manera organizada y sostenible, evitando que la presión sobre el territorio termine deteriorando las condiciones que han permitido a Punta Cana convertirse en uno de los grandes referentes turísticos del Caribe.

La experiencia internacional demuestra que los destinos turísticos exitosos necesitan planificación permanente para enfrentar el crecimiento poblacional, la expansión urbana y las nuevas demandas de infraestructura.

En el caso dominicano, ordenar Punta Cana no es frenar el turismo: es protegerlo y garantizar que pueda seguir creciendo.

La discusión sobre el futuro de Verón-Punta Cana adquiere así una dimensión nacional. Lo que está en juego no es solamente el orden urbano de una comunidad de La Altagracia, sino la sostenibilidad de uno de los principales activos turísticos y económicos de República Dominicana.

Sobre el autor

Manuel Quiterio Cedeño cuenta con más de cuatro décadas de experiencia en la industria de la comunicación como periodista, ejecutivo de medios, profesor universitario, consultor y especialista en turismo. Es presidente de CICOM y creador de los medios especializados Resumen Turismo, RT Magazine y Access DR.

Su artículo fue publicado originalmente como una columna de opinión en Resumen Turismo, medio especializado en información turística dominicana e internacional, fundado en 1988.

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